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De 1947 a la prehistoria

 
 
 
 
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        En 1947, en el Monte Rainer, estado de Washington (USA) comienza lo que podríamos definir como la historia moderna de la Ufología.

        Ese día, un 24 de junio, Kenneth Arnold, un hombre de negocios aficionado a pilotar avionetas, participaba en la búsqueda de un avión que días antes se había estrellado en la zona con 32 militares a bordo. Sobre las 3 de la tarde, con un cielo despejado, algo llamó su atención. Giró la vista y observó nueve objetos volando en formación. Con forma similar a la de los alas delta, con la parte delantera redondeada y sin cola, efectuaban unas maniobras increíbles que para nada podían corresponder a nada conocido…

 Mas tarde, ante un grupo de  periodistas, describió el movimiento de los objetos como “platillos rebotando sobre el agua”. Debido a la interpretación de los periodistas al difundir la noticia, en pocas horas el término “platillo volante” se había instalado entre nosotros.

 Pocos días después, en Roswell (Nuevo México) se produjo un extraño suceso. Numerosos testigos vieron caer una gran bola de fuego en las inmediaciones de la ciudad. Los restos fueron recuperados por militares estadounidenses y se llegó a hacer pública una nota de prensa informando del suceso por parte del ejército americano. Pocos días después, se aseguró oficialmente que todo se había debido a la caída de un globo sonda…

 A partir de ese momento, comenzó una oleada de avistamientos a nivel mundial, siendo miles los casos documentados en todo el planeta,  y siendo al mismo tiempo algo habitual el secretismo gubernamental en todo lo relacionado con los avistamientos ovnis.

 Sin duda, esa tarde de junio de 1947, comenzó la historia de la Ufología moderna.

 Pero los OVNIS han existido desde siempre. Prácticamente desde que el hombre es hombre, se han producido avistamientos, y no es extraño encontrar cuevas prehistóricas donde existen dibujos que muestran aparatos voladores, astronautas y seres muy distintos a los humanos. En todos los continentes se han hallado este tipo de expresiones artísticas.

 Asimismo, son numerosos los grabados y cuadros que desde antes de Cristo hasta prácticamente nuestros días, hacen referencia a estos ingenios voladores y a sus ocupantes.

 Cada época ha ido expresando artísticamente los avistamientos, pasando de los dibujos en cavernas a las pinturas en iglesias y monasterios.

 Empezaremos este recorrido histórico en Uzbekistán, donde el arqueólogo Guergui Chatski, descubrió una zona de cuevas con gran cantidad de pinturas rupestres. La que más llama la atención, es la conocida como “el hombre de Marte” y en esta pintura, datada en el periodo neolítico, a simple vista podemos distinguir algunos aspectos llamativos:

Sobre las montañas, un extraño objeto, que se encuentra suspendido sobre una columna de humo. En el suelo, un extraño ser con un casco dotado de antenas, extendiendo su mano derecha, mientras que la otra permanece a la altura del vientre o cinturón. En primer plano, a la izquierda de la imagen, otro extraño y curioso ser que sujeta con una mano enguantada (en el que se pueden apreciar hasta las costuras) un disco en el que se distinguen una serie de surcos sobre su superficie. Es significativa también la presencia en el cielo de tres cuerpos celestes, el Sol, la Luna y otro que no se puede identificar, todos ellos situados sobre las montañas. Esta extraña represtación, está datada en unos 7.000 años antes de Cristo.

"El hombre de Marte"

Saltamos ahora al continente Africano. En el desierto del Sahara, en la zona del cañón de Tassili-n-Azyer, se descubrió en 1933 en un valle denominado Ighargharen un enorme grupo de pinturas hechas sobre la piedra. En muchas de las más de 5.000, se pueden observar extraños seres humanoides. De todas las pinturas llama la atención una en la que se ve a una especie de buzo con su traje completo y escafandra con ranuras en su parte frontal que refleja tener un torpe movimiento dando la impresión de levitar o volar atado a algo mediante a un largo cable. A este dibujo, de seis metros de altura, Henry Lhote lo llamó “el gran dios marciano”. La antigüedad de estas pinturas se estima entre 8.000 y 10.000 años.

La imagen de "El gran dios marciano"  de Tassili, que  aunque no se aprecia, mide sobre 6 metros de altura, y se le estima una antigüedad de entre ocho y diez mil años.

 

Otra de las pinturas de la zona de Tassilli que causa perplejidad, es la que algunos consideran una abdución colectiva. En ella, podemos apreciar un extraño ser, con lo que parecer ser un poderoso y desproporcionado atributo sexual, arrastrando al interior de un objeto ovalado a un grupo compuesto únicamente por mujeres. Se puede apreciar que la tercera mujer

    

de la fila, lleva a sus espaldas un pequeño bebé, en lo que podría ser una representación de la fertilidad del grupo de mujeres. Pero mas inquietante resulta una cita bíblica de un  pasaje del Génesis que dice  “...Cuando la humanidad comenzó a multiplicarse sobre la faz de la Tierra y les nacieron hijas, vieron los hijos de Dios, que las hijas de los hombres les venían bien, y tomaron por mujeres a las que preferían de entre todas ellas...”

Para terminar este botón de muestra de la zona de Tassilli, en otra de las pinturas  podemos observar en primer plano, como algo parecido a dos naves sobrevuelan la zona mientras parecen disparar unos rayos o bombas sobre la superficie de la tierra mientras que en segundo plano aparecen lo que podrían ser otras naves más pequeñas o más lejanas. Permitiéndome la licencia, esta pintura de 10.000 años de antigüedad me recuerda a algunos de los primeros  videojuegos allá por 1986…      

 

Tassilli presenta numerosas imagenes que causan perplejidad a los investigadores.

 

En España también podemos encontrar lugares con este tipo de dibujos. Descubierta en 1933, en las Cuevas de Los Casares, en la provincia de Guadalajara, encontramos un grabado en el que podemos apreciar la presencia de unos seres extraños, curiosamente muy parecidos a los que muchos  testigos a nivel mundial, relatan como “visitantes” y que en el argot ufológico son conocidos como “los grises”, uno de los diversos grupos que supuestamente nos visitan regularmente.      

 

Los relatos en los que se describen a "los grises" se cuentan por miles en todo el planeta.

 

A la vista de estos ejemplos, son muchas las teorías que existen sobre los mismos, pero de eso nos ocuparemos mas adelante. Lo único cierto, es que lamentablemente, siempre será un misterio el por qué de estas pinturas…

 

 

                                    Juanfra Romero 

                             

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