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Por qué creo en los ovnis |
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He de admitir que creer en los OVNIS es fácil. El hecho de que estas siglas sean las de “objeto volante no identificado”, facilita mucho la tarea de creer en ellos. Cualquier cosa que veamos surcando los cielos y que desconozcamos lo que es, es un OVNI y si lo veo, lo creo. Hasta aquí probablemente estemos todos de acuerdo. El tema viene cuando se entra en la discusión de si creer en ellos como objetos tripulados por seres extraterrestres, mas conocidos como VET (vehículo extraterrestre tripulado) o no. Personalmente, me inclino por el sí. Evidentemente, no dispongo de ninguna prueba que me haga pensar así, y aunque la ciencia podría abrumarme con miles de datos en lo contrario, no podría considerar muchos de ellos como pruebas, ya que la mayoría, respecto al tema que tratamos, son teorías e hipótesis. Así mismo, la ciencia, ha variado tantas veces su rumbo a lo largo de la historia y más en los últimos 150 años, que aun a riesgo de parecer un ignorante, he de dudar de muchas de sus teorías. La raza humana siempre se ha caracterizado por un egocentrismo exacerbado. En muchas ocasiones, y sobre todo en las referidas al universo, se han debido de cambiar los conceptos que la ciencia tenía por validos. Desde pensar que la tierra era plana, hasta considerarla el centro del universo, pero nos hemos llevado decepción tras decepción. Ni la tierra es plana, ni el sol y los planetas giran a nuestro alrededor, ni somos el centro del universo, de hecho, ni si quiera el centro de nuestra Galaxia, si no que estamos en uno de los brazos que forman la espiral galáctica, algo así como el extrarradio de la ciudad. No es mi intención rebatir algunos de los más conocidos motivos por los que la ciencia se niega a creer que puedan visitarnos seres extraterrestres, pero si intentar aportar otro punto de vista.
DISTANCIAS EN EL UNIVERSO
Damos por sentado que en caso de existir vida inteligente extraterrestre, las distancias en el universo son insalvables, tanto para ellos, como para nosotros. Cierto que son miles de millones de kilómetros los que separan nuestra galaxia de la mas cercana, pero, hagamos un poco de historia. En el año 600 a. C., el Imperio Asirio acababa de caer. En su mayor auge, había abarcado una longitud de unos 2.000 kilómetros. A este, le siguió el Imperio Persa, que llegó a abarcar una longitud de 4.800 kilómetros, desde Cirenaica hasta Cachemira. Para las gentes que habitaban en estos imperios, tales distancias les parecerían disparatadas, y se contentaban con vivir y morir en su terruño y en alguna ocasión señalada, viajar a la aldea vecina. Han pasado 2.600 años desde aquello y esas distancias que parecían imposibles, se pueden recorrer en muy poco tiempo. Dar la vuelta completa al mundo, puede suponer quizás un par de días montado en un avión. Esto que ahora nos parece tan fácil, era impensable no ya en el Imperio Persa, si no a principios del siglo pasado. Si la ciencia continua avanzando a pasos agigantados, quizás dentro de poco no nos parezcan insalvables las distancias ínter estelares, pero por ahora, nos conformamos con ser peces dentro de una pecera, y saltar fuera de ella de vez en cuando; y pensar que si nosotros no podemos, “ellos” tampoco.
SISTEMAS PLANETARIOS
La ciencia no niega la existencia de vida en otros lugares de la galaxia, pero si opina que debe de haber una génesis determinada para que esta se produzca en un planeta. Esta no es otra que una estrella cuya masa sea entre 0.8 y 1.25 la de nuestro Sol, un planeta casi similar al nuestro en tamaño y que este esté a la distancia adecuada de la estrella, lo que se conoce como unidad astronómica, o lo que es lo mismo, 150.000.000 de kilómetros, que no es ni mas ni menos, que la distancia que separa la tierra del Sol. Nos encontramos de nuevo con el egocentrismo humano. O las circunstancias son como las que se dan aquí, o es imposible que se genere vida. Aun así, aproximadamente el 2 % de todas las estrellas pueden tener un sistema planetario en el que pueda haber vida. En este caso, la ciencia se remite al epígrafe anterior, la distancia. La estrella más cercana a nuestro sistema, es Sirio. Es la mas brillante cuando se mira al cielo. Venus y Júpiter son más brillantes, pero no son estrellas, son planetas que giran alrededor de nuestro Sol. Ahora bien, ningún científico dirá que hay una razón especial para que haya vida inteligente en la zona de Sirio. Ni si quiera para que haya vida. La razón de que Sirio sea la estrella más brillante, es que es la más cercana, a 8,7 años luz, y además, es más grande que el Sol, con una masa de 2,14 respecto a este. Por si fuera foco, Sirio tiene una compañera, Sirio B, que es una enana blanca, con una densidad aproximada del 50 % de Sirio A, 1,053, pero con un diámetro de 27.300 kms, y ambas estrellas mantienen una temperatura superficial de unos 10.000 grados centígrados, bastante mas de los 6.000 de nuestro Sol. Para complicar aun más la cuestión, existe Sirio C, que tiene una masa de 0,05 con respecto al Sol y a Sirio B. Estos son los datos científicos. Con ellos y la ciencia actual, hemos de descartar la existencia de vida en esa zona de la galaxia. De todos modos, ¿sería razonable pensar que no es así? Si olvidamos que vemos las cosas desde nuestro punto de vista, no sería tan descabellado pensar que podría no solo haber vida, si no vida inteligente, parecida o no a la nuestra. Quizás al ser un sistema con tres soles la distancia propicia para la aparición de la vida no sea una unidad astronómica (150.000.000 kms) si no el doble o el triple o incluso más. ¿Alguien puede probar que no sea así? En este punto, la mayoría de los lectores estarán pensando que la ciencia actual puede probar que no es así. Bien, he de hacer un poco de historia otra vez, y recordad que durante las primeras décadas del siglo XX, en las escuelas y universidades, se enseñaban cosas como que el átomo era indivisible, que era imposible romper la barrera del sonido, que las computadoras nunca serían de utilidad debido al tamaño de sus tubos de vacío y que los dinosaurios constituyeron un orden biológico fracasado del que la naturaleza prescindió para favorecernos a nosotros. Las tres primeras afirmaciones han resultado ser grandiosos errores y puede que algún día se pruebe que la cuarta también es falsa.
CIENCIA FICCIÓN
La Luna siempre ha ocupado un lugar privilegiado en la ciencia ficción. Desde Julio Verne a las innumerables películas realizadas con el satélite como protagonista, el embrujo lunar siempre ha estado presente en la humanidad y los relatos sobre los viajes lunares y sus habitantes los selenitas, se cuentan por miles; pero la posibilidad de ir hasta allí, no pasaba de ser un mero sueño de escritores románticos llenos de imaginación. Y de pronto, un día de julio de 1969, toda la ciencia ficción se hizo realidad y la humanidad entera observó como Neil Armstrong ponía un pie sobre la superficie lunar pronunciando la famosa frase “un pequeño paso para el hombre, un enorme salto para la humanidad” Por aquella época, el fenómeno OVNI ya era bastante conocido en todo el mundo, y el secretismo que los Estados Unidos impusieron a todos sus aliados sobre este tema, no hacía más que alimentar las teorías sobre las visitas extraterrestres. Se pensó que con la llegada a la Luna, gran parte de los misterios relativos a los Ovnis quedarían resueltos, pero esto, en vez de aclarar las cosas, hizo que se volvieran más turbias. Después del Apolo XVII las misiones a la Luna se cancelaron repentinamente y pese a disponer de la tecnología necesaria, no se han reanudado nunca. Este cese forzado totalmente inesperado por la comunidad científica, realmente fue muy extraño, sobre todo si tenemos en cuenta la propaganda que precedió y acompañó a los viajes lunares. Sería lícito pensar que el proyecto se canceló porque en realidad en la Luna no hay nada interesante, pero todo lo que rodea a la exploración espacial por parte de la NASA no hace más que alimentar los rumores sobre la existencia de algo que se quiere ocultar. Todas las retransmisiones de la NASA de aquella época, tenían un retardo de 10 segundos, hoy van codificadas, existe una Ley por la cual la NASA dispone de 6 meses de estudio de cualquier dato obtenido en el espacio antes de hacerlo publico, solo se sirve información sesgada… etc, etc. ¿Cuál es el motivo? Creo que la respuesta está muy clara: no estamos preparados para que nos confirmen la existencia de vida extraterrestre.
CONTACTOS CON OTRAS FORMAS DE VIDA
En 1898, H.G.Wells escribió “La guerra de los mundos” aprovechando que por aquella época se hablaba de los canales para transportar agua en Marte y sus supuestos habitantes. Basándose en este relato, Orson Welles realizó una dramatización radiofónica que fue emitida el 30 de octubre de 1938 en Estados Unidos. Aunque al principio de la emisión un locutor avisó del comienzo del programa, la genial actuación hizo que la gente creyera en realidad que se trataba de una invasión extraterrestre, lo que hizo cundir el pánico en todo el país, provocando histeria, disturbios y algunos suicidios. Como vemos, en aquella época la idea de un posible contacto con extraterrestres, causó serios problemas. Hemos de tener en cuenta que cuando una civilización mas avanzada visita a otra que lo está menos, las consecuencias para esta última pueden ser catastróficas, y para ello, solo tenemos que observar lo que ocurrió con el descubrimiento de América, donde los españoles, ingleses, portugueses, franceses y demás, destruyeron todos los documentos relativos historia de los habitantes del nuevo continente, sin olvidar que impusieron sus normas a sangre y fuego. Hoy en día, las cosas parecen haber cambiado sustancialmente. Cierto que ningún gobierno reconocerá abiertamente que tenga contacto con seres de otros planetas, pero las noticias sobre la vida en el espacio están comenzando a ser algo habitual. Los primeros anuncios a final de los 90 dijeron que se habían encontrado indicios de bacterias en Marte. Como nadie se pegó un tiro, se pasó a hablar de gusanos. No hubo disturbios en las calles ni suicidios colectivos. Entonces, nos hablaron de hielo en la cara oculta de la luna, de agua en algunos satélites de Júpiter, de toda clase de formas de vida sencillas en Marte, de antiguos océanos marcianos… Esto se asemeja mucho a como un médico ha de dar la mala noticia a un paciente que sufre cáncer, se le dice poco a poco y al mismo tiempo se le cuenta que con el tratamiento adecuado puede llegar a curar de la enfermedad, para que el golpe traumático sea lo mas suave posible. Pero no deja de ser un duro golpe. La confirmación de la existencia de vida extraterrestre sería terrible para la humanidad. ¿Qué dirían las religiones? ¿Qué ocurriría con nuestro actual sistema de vida? ¿Con la economía? Son demasiados los interrogantes que podríamos plantear. Todo lo expuesto anteriormente, me lleva a pensar que si, que los extraterrestres existen y nos visitan, y aunque nadie puede probar que sea así, tampoco nadie puede probar lo contrario. No sabemos que o quien maneja los OVNIS, pero seguro que lo hacen para servir a sus propios intereses y no a los nuestros. Si estamos en este planeta luchando entre nosotros a falta de una mejor diversión, es probable que en muchos planetas del universo ocurra exactamente lo mismo, o bien, que sean seres más inteligentes que nosotros que han dejado atrás ciertos problemas y han establecido contactos con otras civilizaciones de otros planetas. Si realmente esto ocurre en todo el universo, no pasará mucho tiempo antes de que entremos en contacto con nuestros vecinos estelares, si no se ha hecho ya. Algún día superaremos el vasto vacío que generan planetas, galaxias y mentes.
Enero 2005 |
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